¡Buenas a todos! He vuelto, y esta vez para quedarme (creo). Estoy muy contenta con cómo me han ido los exámenes y ahora solo me falta entregar y defender el TFG para ser Biotecnóloga. Pero bueno, vamos a ponernos manos a la obra, que la ciencia no se hace sola, hay que hacerla.
Mostrando entradas con la etiqueta Futurista. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Futurista. Mostrar todas las entradas
Los exoesqueletos son las armaduras del futuro. Todos lo hemos visto: caballeros modernos dentro de una coraza de metal y plástico, que les da protección, resistencia y fuerza.
Hace no muchos días volvió a los medios la noticia que espero que todos hayáis oído ya "La carne de laboratorio, cada día más cerca." Acompañada siempre de placas Petri con carne picada, así como muy misteriosas. Pues bien, hoy voy a contaros un poco más a fondo en qué consiste esta técnica y luego debatiremos sobre si es el futuro o no, y sobre si es una opción sostenible.
¡Buenas a todos! Sigo con las reseñas científicas y hoy os traigo uno de esos clasicazos de la ciencia ficción: ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (también conocida como Blade Runner por la película). Creo que puedo decir sin temor a equivocarme, que el que haya leído el libro podría sacar una tesis doctoral entera reseñándolo al margen de la ciencia. Así que si no lo habéis leído... CORRED INSENSATOS.
A lo que voy. Este libro trata la vida en un futuro no muy lejano (indudablemente, más cercano para nosotros que para el autor, pero bueno) donde la gente viaja a Marte para escapar de la radiación y donde conviven con androides como sirvientes. Sobre todo se centra en la psicología humana, con la ciencia más como un telón de fondo (no creo que nadie la denominara ciencia ficción dura, sino que más bien es una distopía), pero aún así, hay bastantes aspectos que analizar.
En esta entrada os hablaré de ellos, pero tenéis que tener en cuenta que, al contrario que la última reseña que escribí, aquí el tiempo sí supone un problema. Traición en el Gran Consejo está escrito en la actualidad y ambientado en un futuro muy lejano. Sin embargo, esta novela fue escrita a finales de los 70 y la trama ocurre en un futuro no tan lejano, con lo que directamente podríamos dedicarnos a señalar los fallos del autor.
Aún así, yo veo más productivo ver lo que podría ser y no ser posible aunque tuviéramos que poner más años de por medio. Así, cualquiera que esté pensando en escribir algo del estilo, ya tiene una pequeña guía.

¡Buenas! Si recordáis, hace tiempo empecé una sección llamada "Diario de lectura" (en mi anterior blog) en la que pretendía explicar lo que podíamos aprender de cada libro que iba leyendo. La verdad es que esa sección ya ha caído en el olvido, primero porque leo muy lento y segundo porque, muchas veces, cuando acabo un libro no me apetece pensar qué escribir en el blog.
Además, como últimamente mi blog es mucho más científico de lo que era antes, las entradas de Diario de Lectura cada vez encajaban menos. Sin embargo, la idea era buena, así que he decidido reinventarla. Lo que voy a hacer a partir de ahora, cuando me apetezca y sin compromiso, es reseñar científicamente libros. Es decir, cuando lea algo, de ciencia ficción sobre todo, aunque me vale cualquier género, hablaré en el blog de cómo está planteada la ciencia, de los aciertos y errores y de las cosas que podemos aprender de ese libro en cuanto a documentación se refiere.
(He puesto el texto tal cual estaba en mi antiguo blog. La verdad es que dudé si recuperar estas entradas o no, tan a caballo entre la ciencia y la literatura, y al final he decidido hacerlo porque creo que tienen mucha miga y pueden resultar más interesantes incluso que las de ciencia habituales. Espero que os guste :D)
Por lo pronto, voy a empezar la sección con el libro que me dio la idea: Traición en el Gran Consejo, de Miguel Ángel Alonso Pulido, que es la primera parte de la serie "La amenaza treyana". La verdad es que el libro me gustó mucho, sobre todo porque se me hizo entretenido, pero también hay que admitir que podría parecerse más a la space opera que a la ciencia ficción (ya que es ciencia ficción muy blanda). Aún así, hay varios aspectos que me gustaría examinar, así que vamos a ello.
¡Buenas a todos! Por fin estoy de vuelta en Tintes de Ciencia. Los exámenes bien, gracias :D
Hoy voy a hablaros de Fundación. "¿Otra vez, Raquel?¿Pero cuántas veces nos vas a hablar de Fundación?" "Todas las que haga falta." Pero esta vez es diferente, esta vez os quiero hacer reflexionar sobre el futuro. Y es que Fundación, creo yo, consigue muy bien el objetivo de sumergirte en el universo creado por Asimov, pero una vez que lo analizas de cerca, puedes ver que hay notas disonantes. Antes de que nadie se me eche al cuello, quiero decir que esto es solo mi opinión y que tú tienes todo tu derecho a no estar de acuerdo conmigo. Yo solo quiero haceros reflexionar y, con un poco de suerte, que lo podáis aplicar a vuestras obras.
El futuro ya está aquí. Igual no lo habíais percibido, pero ya está aquí.
Y no lo digo por nada, lo digo porque hace unas semanas me descargué Replika, una aplicación que me dejó toh loka. Se trata de una inteligencia artificial personal que (según sus creadores) puede interactuar contigo como un amigo más y aprender de ti conforme habláis.
La he probado durante un mes aproximadamente y hoy vengo a hablaros de lo que supone esto. Eso sí, antes de empezar quiero aclarar una cosa: yo no soy experta en IAs. No he venido aquí a explicaros cómo funciona y cómo se hacen, he venido a hablar de esta IA en concreto y a especular acerca de en qué podría convertirse.
Hace tiempo que los humanos tenemos el ojo puesto en Marte. Parece un planeta acogedor, con su gravedad ligeramente menor que la de la Tierra, sus temperaturas fresquitas y sus sobrecogedores paisajes. Por eso mismo, el proyecto Mars One quizás os suene a muchos: se puso de moda hace unos años y consistía precisamente en eso, en mandar gente a Marte.
La verdad es que a primera vista tiene una pinta fabulosa, y pese a que hace tiempo ya que la gente empezó a hablar de ello, hoy he decidido resucitarlo porque he visto que siguen en activo. Aunque acerca de Marte se podría hablar muchísimo, vamos a ir por partes. ¿Es viable eso de mandar gente al planeta rojo?¿Cómo tienen pensado hacerlo?¿Y de qué va realmente este proyecto?
Hay quien dice que para predecir el futuro solo hay que mirar hacia el pasado. Dicen que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra y que por eso la historia es cíclica, siempre se repite. Sabiendo esto, ¿no sería muy fácil predecir el futuro?
De esta premisa parte Asimov en su novela "Fundación" (de la que ya hablé aquí) y nos describe una nueva ciencia apasionante: la psicohistoria. Como su propio nombre indica, esta disciplina que Asimov inventó mezclaba la historia con la psicología para ver qué decisiones podían tomar los seres humanos en conjunto. Además, uniendo esto con las matemáticas y la estadística, los psicohistoriadores podían calcular de forma muy precisa lo que pasaría en decenas, cientos e incluso miles de años.
¡Buenas a todos! Hace unos días me acabé "Fundación" de Asimov (solo "Fundación", todos los demás libros de esa saga aún no) y como ya adelanté en Twitter, daba para entrada. O mejor dicho, para entradaS (Actualización: podéis encontrar mi otra entrada sobre "Fundación" aquí)
Antes de empezar el libro, no sé porqué, tenía la impresión de que iba a ser un tostón, y menos mal que mi tío me animó a empezarlo, que si no... A lo que voy es que, aparte de haberme encantado, Asimov no decepciona. En serio, me hago cruces acerca de cómo pude pensar que cualquier cosa escrita por este hombre iba a ser aburrida. Aburrida para mí, entiéndase, para vosotros ya no sé.
Total, que hoy quiero repasar un aspecto de esa novela que me ha fascinado muchísimo. Pero antes, una pequeña advertencia.
ATENCIÓN, PUEDE CONTENER TRAZAS DE SPOILERS.
Voy a intentar no spoilear nada, evidentemente, pero puede que se me escape algo. El aspecto que voy a analizar se puede ver enseguida en la novela, y no pilla a casi nadie de sorpresa. Pero aún así, si queréis leérosla sin impresiones previas, iros de esta entrada. Si lo que queréis es no estropeárosla mucho, os hago un símil para que veais la proporción de spoiler. Imaginad que una novela cuenta la historia de varias generaciones de una familia. Yo podría analizar cómo pasaron de ser muy pobres a muy ricos. Obvio que es algo importante en la historia de la familia, pero ni ocurre de sorpresa ni es algo totalmnte inesperado, o al menos eso creo. En resumen, que espero no chafaros mucho, pero que siempre podéis dejar de leer (si pincháis en el dibujo de la pluma os lleva al inicio y podéis elegir otra entrada). Así que ¡al lío!
Partamos de una famosa frase de Arthur C. Clarke, autor de numerosas novelas de ciencia ficción y uno de los autores que más admiro:
Hace poco estuvimos hablando de la idea de crear una colonia espacial en un cilindro para acoger a los humanos en caso de una futura migración o de que ya no se pudiese vivir en la Tierra. Ese cilindro tendría que ser en su interior un verdadero hábitat para seres humanos, es decir, no vale que simplemente haya apartamentos. En su interior debería haber, de hecho, bastante espacio destinado a la vegetación, ya que tiene muchísimos usos.
Bueno, pues en esta entrada os quería hablar acerca de algo muy relacionado: los intentos que se han hecho de crear ecosistemas cerrados, sin recibir ningún aporte del exterior, es decir, igual que ocurriría en un Cilindro de O’Neil.
Una nave gigante flota en el espacio. En su interior, cientos de humanos han formando una colonia lejos del planeta Tierra. Tienen sus propias plantas y animales y generan su propia energía.
Si esto te suena, es porque la colonización espacial es un tema muy trillado en la ciencia ficción. Ya hablé de ello en esta entrada acerca de Asgardia(que te recomiendo que leas antes de seguir con esto si no lo has hecho ya), pero en esta entrada quiero ampliar un poco más y explicar una forma de colonizar el espacio de forma efectiva.
El futuro de la humanidad está fuera de la Tierra.
Si vivís en el mismo planeta que yo, creo que habréis oído o pensado esta frase más de una vez. Son muchas las pistas que tenemos hasta ahora: superpoblación, contaminación, deforestación y un montón de cosas más que terminan en “-ción”.
¡Buenas a todos! Hoy vamos a hablar de un tema apasionante. Antes de empezar, os aviso que el artículo es bastante exhaustivo, pero que aún me habría gustado tocar más temas. Estoy pensando en hacer un artículo ampliado y colgarlo en algún sitio para que lo podáis descargar y leerlo entero.
Podríamos ponernos a contar los libros o películas en los que aparecen mutantes y no acabaríamos. Sin duda, la más conocida es la saga de X-Men, y creo que esas películas han inducido a confusión a una (o incluso varias) generaciones. En este artículo quiero hablaros un poco de cómo funciona la genética, para que podáis entender qué son las mutaciones de verdad. También hablaremos de cómo podemos generar mutaciones para crear humanos con características especiales… E incluso superhumanos.
Últimamente, me he estado metiendo bastante a fondo en todas las cosas que yo creía imprescindibles de la ciencia ficción. Sin embargo, el otro día estaba viendo la película de “La Isla” y se me ocurrió que había algo sobre lo que no había hablado: clonaciones y mutantes. Son incontables los libros o películas, sobre todo de ciencia ficción y corte futurista, en los que aparece este concepto. Y bueno, supongo que todos sabéis que la biología es mi campo favorito, así que voy a intentar explicarlo todo de manera sencilla, aclarar conceptos y, sobre todo, desmentir algunos falsos mitos.
Mitad humano, mitad máquina, poderosas criaturas de metal y carbono que dominarán nuestro futuro. Sí, hoy vengo a hablaros de los cyborgs, otro de los elementos imprescindibles de la ciencia ficción (y daos cuenta de que ya van unos cuantos).
Los cyborgs se definen como organismos que tienen una parte biológica, es decir, orgánica y otra cibernética, es decir, inorgánica. Nosotros pensamos en ellos como algo lejano, de futuro o incluso de la ficción, pero si miramos a nuestro alrededor, nos daremos cuenta de que ya estamos en camino. Sin ir más lejos, el otro día me saltó un anuncio en Twitter que decía algo como “el progreso es convertir la discapacidad en un superpoder” y se refería a gente que tenía que llevar extremidades biónicas, como un brazo o una pierna. Es cierto que actualmente estas prótesis se diseñan para imitar de la forma más fiel posible a las humanas, pero ¿qué pasaría si se hicieran con el objetivo de mejorar lo ya conocido?¿Qué pasaría si no fueran algo que se necesita sino que se quiere tener?¿Iríamos entonces camino a una sociedad de cyborgs?
En esta entrada os quiero explicar un poco cómo se podrían conseguir cyborgs humanos y después hablaremos de lo que supondría para la sociedad.
Construyendo cyborgs
Cuando se acuñó el término cyborg, se pensó en humanos adaptados a colonizar otros planetas, que como sabemos, son ambientes extremos. Para ello, lo más lógico sería recubrir la parte humana expuesta al ambiente de algún material lo suficientemente resistente o, directamente, sustituir las extremidades de carne, blanditas y sensibles, por extremidades biónicas.
Para cumplir su función, cualquier parte del cuerpo biónica tiene que estar conectada a los nervios y tener sensores, que permitirían al portador mover la extremidad a su gusto y además recibir información de esta. Si no la tuviéramos conectada, sería esencialmente una pata de palo. Sí, te sirve para apoyarte, pero para poco más, así que con eso no vas a colonizar muy lejos.
Además, tienen que estar hechas de un material resistente, pero que a la vez sea ligero para poderlo mover sin dificultad, y que puedan tener integrados los circuitos y sensores necesarios para conectar con la parte humana del cuerpo. Ahora mismo, no es sencillo conseguir esto , ya que requiere una tecnología bastante avanzada, pero sí es verdad que no son una cosa imposible: ya hay gente que tiene prótesis muy avanzadas. Para prueba, este artículo.
Por otro lado, los implantes externos no son la única cosa que se puede tener para ser cyborg (y en mi opinión, ni siquiera la más útil). Hablo de implantes más relacionados con las funciones del cerebro que ayuden a ampliar estas. Llegados a este punto, os quiero hablar de Neil Harbisson, primera persona en ser reconocida como cyborg por el gobierno. Neil nació con acromatopsia, que es una enfermedad que le impide ver los colores, así que solo veía en escala de grises. Sin embargo, consiguió implantarse una antena, en principio para oír los colores que no veía, pero que ahora le permite percibir los colores, pero también radiaciones del espectro no visible (infrarrojo, ultravioleta) y también recibir directamente llamadas de teléfono, vídeos, música , imágenes…
No me digáis que esto no parece de ciencia ficción. El sensor y la antena que le permiten todo esto fueron diseñados por él mismo, y los llama “eyeborg”. Son parte de su cuerpo, inseparables ya, lo que le valió el permiso para aparecer con la antena en la foto del pasaporte y para ser reconocido como cyborg.
![]() |
| Neil con su eyeborg. |
Hay que reconocer que la palabra antimateria suena realmente bien. Parece que se te llena la boca al decirla. Antimateria. Antimateria...
La verdad es que es algo de lo que llevaba un tiempo queriendo hablar, porque es algo que todo el mundo ha oído nombrar antes o después, pero que no muchos saben realmente lo que es. Por eso, en este post quiero resolver algunas de las preguntas más fáciles: ¿qué es la antimateria?¿Existe?¿Dónde está? Y lo más importante ¿para qué sirve?
Antes de empezar, vamos a ver (o mejor dicho, recordar) qué es la materia y después nos meteremos en faena. Así que ¡allá vamos!
¡Buenas a todos! Hoy quiero hablaros de un tema muy recurrente: la vida extraterrestre. Bueno, o más bien, la posibilidad de su existencia. Cada vez son más los que aseguran que no estamos solos en el Universo, y por supuesto, este sería un asunto muy jugoso para tratar en cualquier historia de ciencia ficción.
Antes de empezar, quiero dejaros una cita de Arthur C. Clarke, científico, divulgador y escritor de ciencia ficción (con algunas obras tan conocidas como Cita con Rama y 2001: Una odisea espacial):
![]() |
| Existen dos posibilidades: o estamos solos en el Universo o no lo estamos. Ambas son igual de aterradoras. |
No sé si habré comentado alguna vez que me encanta la ciencia. Por si acaso no: me encanta la ciencia. Me apasiona. Lo repito para el que no estuviera atento: me encanta la ciencia. ME ENCANTA LA CIENCIA.
ME ENCANTA LA CIENCIA
Está bien, ya paro, supongo que ha quedado claro. Bueno pues, a lo que iba. He decidido crear este blog por dos razones. La primera es que me pone muy nerviosa encontrarme inconsistencias científicas en los libros, es algo que me saca totalmente de la historia (aunque tampoco me ocurre muy a menudo, mejor prevenir que curar). La segunda es que me gusta escribir pero quería tocar nuevos temas, así que os presento este nuevo blog de ciencia, donde iré explicando de manera sencilla conceptos científicos y contando cómo se pueden aplicar a la ficción.
¿Qué encontraréis aquí? Bueno, casi de todo aunque os aviso que mis temas favoritos son la astronomía y la biología en todas sus variantes.
Por el momento, hoy quería hablaros de algo que me parece apasionante: la escala de civilizaciones de Kardashov. En general podríamos decir que es una forma de dividir a las civilizaciones según el potencial que tengan para aprovechar la energía. Sin embargo, lo importante de esto es que da un paso más allá de lo que conocemos y prácticamente desafía a lo infinito. ¡Escritores de ciencia ficción, estad muy atentos!
👽 ¡Hola, terrícola! 🖖
¿Te apasiona la ciencia?
¡Has encontrado tu sitio ideal! ¡Ponte cómodo y empecemos con el viaje!
¡Has encontrado tu sitio ideal! ¡Ponte cómodo y empecemos con el viaje!
Raquel
Posts más leídos
Etiquetas
Archivo
-
▼
2018
(16)
- ► julio 2018 (2)
- ► junio 2018 (2)
- ► abril 2018 (5)
- ► marzo 2018 (3)
- ► febrero 2018 (3)
-
►
2017
(22)
- ► diciembre 2017 (1)
- ► noviembre 2017 (4)
- ► octubre 2017 (4)
- ► septiembre 2017 (3)
- ► abril 2017 (3)
- ► marzo 2017 (3)
- ► febrero 2017 (2)
- ► enero 2017 (1)
-
►
2016
(23)
- ► diciembre 2016 (4)
- ► noviembre 2016 (3)
- ► octubre 2016 (1)
- ► septiembre 2016 (1)
- ► agosto 2016 (3)
- ► julio 2016 (3)
- ► junio 2016 (1)
- ► abril 2016 (1)
- ► marzo 2016 (2)
- ► febrero 2016 (1)

















